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El gravísimo incendio ocurrido en junio de 2005 en Buncefield (Reino Unido) dejó altamente preocupadas a las autoridades británicas acerca de la seguridad de los grandes almacenamientos de petróleo.
La preocupación se concretó en el encargo de informes sobre el tema que, recientemente, se han publicado. Los expertos no consiguieron encontrar una explicación que justificara la enorme magnitud de los daños registrados, por lo que recomendaron, en un voluminoso informe (224 páginas, 2009), continuar los trabajos de investigación. VER AQUI |